Avanti a Lui
Jess and Morgs se salen de pista en la Opera de Paris y Marcos Morau pone en movimiento la araña
Palais Garnier, Paris
Arena, de Jessica Wright y Morgann Runacre-Temple, se derrama mas alla del escenario, mientras que el igualmente audaz Etude, de Marcos Morau, presenta una suerte de usurpadores de cuerpos baleticos *
Que alegria ver a Jessica Wright y Morgann Runacre-Temple con plena libertad en el grandioso Palais Garnier. El vivaz duo londinense, conocido como Jess and Morgs, aporta su audaz combinacion de coreografia y trabajo de camara en vivo a una nueva creacion atrapante, Arena, con diseno de video de Jakub Lech. La obra alcanza uno de sus puntos culminantes en una secuencia de bravura en la que Loup Marcault-Derouard abandona el escenario y aparece en una enorme pantalla, corriendo por los imponentes salones y la escalera del teatro. Arena transmite la sensacion de unos coreografos en una tienda de golosinas, apoderandose de un espacio que acaba de abrirse para ellos tras el exito de su relectura tecnologica de Coppélia para el Scottish Ballet en 2022.
La obra se abre con una contencion percutiva, elegante, con ecos de A Chorus Line: un grupo atletico entra en calor con seguridad individual y colectiva. "Next please!", ladra la voz en off, mientras un camarografo se desliza a lo largo de la fila, captando miradas fijas, pechos palpitantes y sudor reluciente. En la era de Instagram, los bailarines estan siempre listos para su primer plano, y aqui el port de bras desemboca a menudo en rostros encuadrados muy de cerca; pero Arena expone los peligros de una cultura cronica de la hiperconexion y del impulso de competir, compararse y amoldarse. Hay un elemento gladiatorio en el vestuario de Annemarie Woods, aunque este concurso distopico tambien parece firmemente arraigado en el presente.
Al personaje de Marcault-Derouard se le asigna un numero, no un nombre, y a medida que su mundo se desmorona, se lo ve alternativamente desgarrado en solos freneticos bajo un filtro rojo - con iluminacion de DM Wood -, desconcertado entre el cuerpo de baile, sobre una partitura impulsiva de Mikael Karlsson, o aislado en una sala de interrogatorio giratoria del decorado de Sami Fendall. Cuando queda atrapado en el fogonazo de los telefonos con camara de otros bailarines, se impone la sensacion de que ahora todos estamos sometidos a la mirada inquisidora del paparazzi.
Si la pieza podria tener una mayor coherencia y un impacto emocional mas fuerte, rebosa ideas y estilo. A pesar del planteo siniestro, hay encantadores estallidos de energia al modo de Jerome Robbins, y Arena convierte la relacion entre los interpretes y la operadora de camara, Nine Seropian, en un dueto insinuante. Ambos comparten una dinamica mucho mas convincente, con un equilibrio general mejor calibrado entre la accion en pantalla y la accion escenica, que la mayoria de las propuestas filmadas en vivo.
Arena se presenta junto con Etude, del coreografo español Marcos Morau, en una velada titulada Empreintes. El termino puede traducirse como "huellas", y ambas obras utilizan el cuerpo de baile para indagar en la idea de dejar una marca en una sociedad de identidades prefabricadas, aunque Morau se adentra mas decididamente en un territorio cercano a Invasion of the Body Snatchers. La musica de Gustave Rudman sugiere al comienzo una orquesta afinando, pero Morau, que tiene el don de alterar las convenciones, abre la pieza con un final, cuando la solista Laurène Levy recibe los saludos. Con una sonrisa rigida y una inexpresividad casi cibernetica, aferra su ramo y parece suplicarnos aplausos. Cuando se le une el cuerpo de baile, todos llevan los mismos tutus rigidos, y Morau encuentra inquietud, no belleza uniforme, en esa similitud de cadena de montaje. A pesar del aliento orquestal, sus bourrées parecen desesperadas, y los pliés adquieren un aire inquietantemente aracnido. El efecto general es el de un correteo mas que un aleteo.
Morau despoja la pieza hasta llevarla a su propia creacion, evocando ensayos en una barra que aprisiona a los bailarines y dejandonos oir como cuentan la musica. Pero tambien reflexiona sobre el brillo del producto terminado, con una escenografia de Max Glaenzel que vuelve inquietante la iconografia mas amplia del ballet tanto como la propia coreografia de Morau. Una enorme maqueta de la araña de la sala desciende sobre el escenario como una nave nodriza, emitiendo sonidos, oscilando y reteniendo la mirada de los bailarines, para preguntarnos que es lo que nos mantiene aun fascinados por el esplendor de caja de bombones del ballet. Como Arena, Etude aprovecha al maximo la profundidad del escenario y reconoce tambien el resto del edificio, sugiriendo de manera directa que la conducta perturbadora de los bailarines es tambien la nuestra.
En el Palais Garnier de Paris, hasta el 28 de marzo.
Creditos
Chris Wiegand
The Guardian
16 de marzo de 2026
Titulo y link a la nota original en inglés: Empreintes review – Jess and Morgs go off-piste at Paris Opera and Marcos Morau sets the chandelier swinging
Titulo y link a la nota original en inglés: Empreintes review – Jess and Morgs go off-piste at Paris Opera and Marcos Morau sets the chandelier swinging
Nota de la traducción: * en el artículo original en inglés dice: balletic body snatchers, expresión metafórica para significar "La elegancia del ballet" la expresión sugiere criaturas o intérpretes que se desplazan con gracia clásica pero con una presencia inquietante, como si fueran entidades que toman cuerpos ajenos o se apropian de identidades
Víctor Fernández
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